La electricidad estática se refiere a la acumulación de carga eléctrica en un objeto, provocada por la transferencia de electrones entre superficies. Esto puede ocurrir cuando dos materiales entran en contacto y luego se separan, generando una diferencia de potencial.
La protección contra descargas electrostáticas es esencial para prevenir daños en equipos sensibles. Esto se logra mediante descargadores estáticos y conexiones a tierra. Los descargadores proporcionan una ruta segura para que la electricidad estática se disipe de manera controlada, evitando daños a dispositivos electrónicos.
Existen varios mecanismos mediante los cuales los objetos pueden cargarse estáticamente. La fricción entre dos materiales es uno de ellos, donde la transferencia de electrones ocurre al frotarlos. Además, el contacto y la separación de materiales también pueden generar carga estática. Es esencial comprender estos mecanismos para implementar medidas preventivas adecuadas.